Carlos Guardado

El experto participa en un acto que organiza la Gran Orden Gastronómica.

Carlos Guardado, conocido gastrónomo natural de Avilés (Asturias) con un amplio currículo, responsable de numerosos acontecimientos y entidades relacionadas con la cultura del paladar, crítico y especialista, acude esta noche a la Costa da Morte (restaurante Áncora de Laxe) para participar en la cena que organiza la Gran Orden Gastronómica da Costa da Morte, que preside José Manuel Pato. Lo hará como invitado de honor de una entidad de la que pasará a ser caballero.

¿Cómo se inició en la gastronomía?

En la cultura de la gastronomía, más bien. Más que de cocina, estoy metido en el mundo de la cocina puesta. Empecé creando la cofradía del colesterol, en un pueblo muy pequeño, al lado de Avilés. Te daban ocho platos distintos. Íbamos un grupo de amigos, y poco a poco empezó la fama. La Princesa Letizia comió ahí hace unos días. Ese nombre de la cofradía parecía un poco de guasa, así que le dimos un giro, y la hicimos del colesterol bueno. Nos dimos cuenta de que no sabíamos comer bien, ni desayunar bien, y entonces empezamos con los premios del colesterol bueno. El cardiólogo Fuster lo tiene, por ejemplo. Trabajamos con la máxima de Grande Covián: hay que comer de todo, pero en platos de postre. Procuramos que sea una enseñanza del comer a través de la buena gastronomía. Y ya llevo 17 años en eso.

¿Y qué tal se come en Galicia?

En España, cada cien kilómetros se come bien y distinto. Y en Galicia, cada 50, bien y distinto. Porque no se preparan las cosas de la misma manera. Porque por tierra, mar y aire tenéis unos productos extraordinarios. En la Costa da Morte tenéis unos productos extraordinarios. No solo pescado: kilómetros adentro, en Coristanco, la patata es extraordinaria. Y también lo es que se recupera la aceituna de Galicia, que no se conoce aún mucho. Hay grandes plantaciones en Galicia. El aceite es la salud de España. Y hay buenas producciones por Quiroga y Ourense. Y no olvidemos que Vigo es la ciudad olívica. Los Reyes Católicos nos quitaro de muchas cosas, nos armaron una de cuidado.

Fuente: La Voz de Galicia